El fin del press release como lo conocíamos: hacia dónde van las nuevas acciones de prensa
Durante décadas, el comunicado de prensa fue la unidad básica del vínculo entre una empresa y un medio: se redactaba, se enviaba por mail a una lista de contactos, y con suerte alguna redacción lo retomaba. Ese modelo está en retirada, y no por una moda sino por un cambio estructural: las redacciones de los medios tradicionales se achicaron, los periodistas cubren más temas con menos tiempo, y compiten por la misma atención del público con creadores de contenido, newsletters independientes y redes sociales.
En ese contexto, un comunicado genérico enviado a cien contactos ya casi no tiene chances. Lo que está ocupando su lugar es un vínculo más directo y más editorial: historias con un ángulo propio, propuestas a la medida de cada periodista o cada sección, y voceros dispuestos a dar contexto y opinión, no solo a repetir un mensaje corporativo.
De enviar información a construir relación
Las marcas que mejor están navegando este cambio dejaron de pensar en "mandar prensa" y empezaron a pensar en construir una relación sostenida con un grupo acotado de periodistas y editores clave de su industria: entenderlos, saber qué están cubriendo, ofrecerles algo útil antes de pedirles algo a cambio.
Esto también cambió la métrica de éxito. Antes se medía la cantidad de apariciones. Hoy importa más la calidad del posicionamiento: si la marca aparece como protagonista de la nota o como una mención de paso, si el vocero queda como una fuente de referencia, y si esa cobertura después puede reutilizarse como contenido propio, en LinkedIn, en la web o frente a un inversor.
Si tu empresa todavía trabaja la prensa a la vieja usanza, podemos ayudarte a rediseñar esa estrategia.
Escribinos por WhatsApp